Los 15 mejores vinos de España
Posted By Administrador on 29 Diciembre 2009
Desde hace años, España puede presumir, con razón, de grandes vinos en todas sus denominaciones de origen. Para cerrar el año, seleccionamos para nuestros lectores 15 que están entre los grandes. Doce tintos, dos blancos y un único cava con la única exigencia de una gran calidad. Todos son vinos caros, pero conforman una lista para no perder.
Seleccionar 15 vinos entre las docenas de marcas grandiosas que hay en España es complicado. Sólo en las dos grandes denominaciones de origen punteras, Rioja y Ribera de Duero, se apiñan en cabeza una serie de vinos que sólo se pueden valorar unos por encima de otros en función del gusto particular del crítico. Sin embargo, hay vinos tan extraordinariamente buenos repartidos por toda nuestra geografía que se alzan sin ningún problema en el cuadro de honor, mirando sin complejos a los grandes de las dos zonas más reconocidas.
El único criterio de selección, en este caso, es pura y simplemente la calidad, lo que implica que la mayoría de estos vinos sean caros o carísimos.
Juan Carlos López de la Calle es el responsable de Bodegas y Viñedos Artadi, en Laguardia, Rioja Alavesa. Con Viña El Pisón se han colocado siempre a la cabeza de los grandes vinos españoles. Éste de 2007 es de los mejores que han hecho nunca. Una nariz espectacular, intensa, elegante, que tiene de todo: fruta, minerales, balsámicos y una boca equilibrada, potente pero fresca.
La Bodega Fernando Remírez de Ganuza, situada en Samaniego, es famosa por los vinos del mismo nombre, y por su marca Trasnocho. El María 2004, en homenaje a su hija, es un prodigio de elegancia y complejidad en nariz, con fruta madura rodeada de todo lo que se quiera, especias y monte bajo, sobre todo. En boca es muy estructurado, tan potente como sedoso.
Malleollus es la marca puntera de la bodega Emilio Moro, de Pesquera de Duero, en Valladolid, y hace ahora diez años que concretaron y sacaron dos especiales, de dos pagos únicos. El de Valderramiro es grandioso, casta de Ribera, concentrado y elegante; tan rotundo en boca como sabroso y lleno de matices.
El enólogo danés Peter Sysseck se ha convertido en los 15 años que lleva elaborando en Ribera de Duero en uno de los grandes referentes del vino moderno español. Su Pingus, el vino más caro de todo el país, es de lo más codiciado, un mito entre los aficionados. Realmente es un vino enorme, con fruta, mine-rales, balsámicos, especias, y una boca plena, equilibrada y decididamente especial.
Álvaro Palacios es, probablemente, el enólogo más famoso de España y de mayor repercusión en el extranjero. Uno de los impulsores del moderno Priorat, y de los vinos de finca muy especiales. L’Ermita, elaborado sólo con la variedad Garnacha, es un prodigio de madurez, mineralidad, elegancia y expresividad. Goloso, concentrado, fresco, con nervio y vida.
Chivite es la marca puntera de Navarra de toda la vida. Compraron hace muchos años una finca espectacular, Arínzano, a la que por fin el año pasado le dieron la categoría de DO de Pago. Se lo merece. En nariz es el rey de la fruta madura, llevada con amplitud y elegancia. La boca es carnosa y estructurada, pero amable, sedosa, con un paso perfecto.
La familia Eguren, riojanos que hacen en su tierra vinos maravillosos que podían estar en esta lista, sacaron en Toro el Termanthia, un vino famoso que el año pasado vendieron a la multinacional francesa de lujo LVMH. Pero enseguida sacaron Alabaster. Se ve que le tienen tomado el punto a esta tierra, porque el vino es potente pero bien domado, con una nariz muy compleja y una boca robusta, pero fluida y elegante.
Blecua es el gran tinto del Somontano. De todas las hectáreas de viñedo de las que dispone Viñas del Vero, la casa madre, Pedro Aibar, su creador, ha seleccionado las joyitas de cada parcela, los pequeños tinos de fermentación y las mejores maderas para elaborar este vinazo cargado de fruta madura, tonos minerales y elegancia en nariz, que en boca aparece muy carnoso y rotundo, pero fresco y vivo.
La Faraona es lo más granado que elabora el ya nombrado Álvaro Palacios, junto con su sobrino Ricardo, pero esta vez en Bierzo. Como en Priorat, una pequeña finca colgada de un monte, que da otro vino espectacular, de una enorme personalidad, moderno y seductor, además de armonioso, equilibrado y redondo.
Mediterráneo puro en nariz y boca es esta maravilla jumillana, El Nido, que elabora Miguel Gil. Su producción se la disputan los distribuidores españoles y en Estados Unidos, donde se ha convertido en un vino de referencia. Maduro, especiado, goloso, tremendamente elegante, carnoso y con fuerza, Con mucho recorrido por delante.
Mariano García es uno de los enólogos de mayor prestigio de este país. En Toro hace su famoso San Román y en Tudela de Duero, sin DO, los Mauro, y este Terreus, donde el “mago”, como se le conoce, riza el rizo con un vino grande, frutal, especiado, concentrado y elegante; y una boca tan poderosa como aterciopelada.
Y quién dijo que en La Mancha no se hacen vinos extraordinarios. Gonzalo Rodríguez y su equipo, que elaboran vinos en media España, en su tierra sacan La Plazuela, una delicia llena de finura, profundidad y madurez; carnoso, sedoso, muy redondo.
Dos blancos y un cava
Nuestro primer blanco es gallego, As Sortes, de Valdeorras, donde Rafael Palacios ha logrado extraer lo mejor de la uva Godello para hacer un vino sorprendente, con una nariz intensa llena de florales, cítricos y complejidad; y una boca rotunda, aterciopelada pero fuerte. Un blanco que estará soberbio dentro de muchos años, para guardar.
Ossián se hace con Verdejo. Está en la zona de Rueda, pero no en esa denominación de origen. De viñas muy viejas, es un vino muy complejo, lleno de tonos minerales, madera bien ensamblada, y una boca con grado, potencia, pero también con mucha grasa y sedosidad. Está hecho para crecer con el tiempo.
Y el único cava de esta lista es el Gramona III Lustros, un vino que este año ha roto todos los esquemas en la categoría de espumosos. La familia Gramona hace buenos cavas desde hace muchas generaciones, desde el respeto a la tradición. Éste es elegante, fino, cargado de matices en nariz, con buenos recuerdos de crianza y una boca potente pero llena de vida y de frescura. Todos son quince joyas para no olvidar.
fuente/expansion.com/
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